A elegir elorden de los apellidos

Tener un hijo varón en una familia colombiana siempre ha sido sinónimo de que el apellido seguirá manteniéndose otra generación más, pues por ley, prácticamente todos fuimos registrados con el apellido paterno en primer lugar, pero ¿qué pasaría si eso cambia? La Corte Constitucional tumbó en las últimas horas esa norma que se estableció hace 30 años, bajo una sentencia que le daría vía libre a los padres para que sean ellos quienes decidan a la hora de registrarasu hijo, cuál de los apellidos se pone primero, si el de la madre o el del padre. Aunque puede ser un tema polémico, porque más allá de lo institucional el tema hace parte de una tradición en nuestro país, El Diario habló con el analista de leyes Álvaro Forero Navas, quien nos explicó, entre otras cosas, si este cambio tendría o no consecuencias negativas.

La decisión

La noticia que hoy es tendencia en el país tiene un historial que arranca con una demanda que interpuso el abogado Juan Pablo Pantoja en contra de esa norma, que obliga a los colombianos a registrar a sus hijos con el apellido paterno de primero. Ante esto, la Corte Constitucional se vio en la obligación de estudiar el tema, y en las últimas horas presentó bajo la ponencia del magistrado Alberto Rojas Ríos, una sentencia que, palabras más palabras menos, tumba dicha ley que data de 1989, por considerar que esta va en contra de las políticas de equidad de género. Ahora, los magistrados del Alto Tribunal le entregan el tema al Congreso de la República para que se legisle la situación con plazo hasta 2022.

¿Qué pasará?

El analista Álvaro Forero explica que “el tema ya con el pronunciamiento de la Corte está claro (…) En caso de que el Congreso no se pronuncie al respecto, el derecho termina abriendo camino a través de la sentencia de la Corte”. Por otro lado, Forero Navas asegura que el cambio “no afectaría en nada temas como el derecho sucesoral (herencias), en caso de que existan, porque este no va a cambiar por el simple orden de los apellidos”, ni incrementará el riesgo de falsificaciones o demás delitos que tengan que ver con este tema porque “la falsedad se puede cometer siempre” y el orden de los apellidos no suma ni resta.

El registro

El cambio no será tan brusco como algunas personas pueden imaginarse, pues según Forero, en lo único en donde “seguramente habrá cambios es en los formatos, pero eso tendrá que ser algo tan cotidiano y elemental que sea de fácil operación, como lo es hoy en día, pues el proceso de registro seguirá siendo el mismo, solo que los padres decidirán en ese justo momento el orden de los apellidos y eso no tendrá mayores implicaciones (…) Simplemente es algo a lo que teníamos que llegar porque la sociedad va cambiando”.

La Corte consideró que la ley de 1989 va en contra de las políticas de equidad de género

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