Artículo leido 168 veces.
Latinoamérica ha venido evolucionando en un proceso de madurez de su democracia desde la transición de los regímenes militares, pasando por las dictaduras en algunos países o como llaman algunos politólogos, las dictablandas, hasta regímenes democráticos bastante imperfectos pero que le han mostrado al mundo un proceso de consolidación institucional.
A los ojos de los estudiosos del tema, este es un proceso natural en una región que a demás de ser pobre, no tiene la suficiente educación en su población para avanzar con mayor celeridad en el fortalecimiento de sus instituciones democráticas.
Lo que vemos permanentemente son cambios de presidentes en Latinoamérica con cambios inmediatos de las constituciones. Cada gobierno trata de acomodar la carta magna para sus propósitos políticos creando una permanente inestabilidad en los países.
Casos como el de Chávez en Venezuela es muy diciente sobre lo que ha pasado en nuestra región, y sin ir tan lejos, el mismo presidente Uribe ha promovido cambios en la Constitución buscando prolongar su período. Esto no sucedería en una democracia moderna y estable.
Tenemos que entender también que cada país tiene su propia realidad y su propia historia y que esos cambios pueden no ser buenos para una estabilidad democrática, pero si para la búsqueda de cambios complejos y necesarios en determinado país, poniendo de presente el caso colombiano.
Ahora viene el mundo entero a condenar, con la nariz tapada y de dientes para afuera la barbarie y la agresión sufrida por el presidente Zelaya de Honduras. Recuerdo cuando se produjo el golpe de Estado en Venezuela y tumbaron temporalmente a Chávez. Hubo algunos candidatos a la presidencia en Colombia y algunos ministros que se alegraron tanto y lo manifestaron en los medios de comunicación, que se tuvieron que tragar sus palabras, una vez restablecido el “Orden Constitucional” en Venezuela.
El presidente Zelaya es del mismo corte de Chávez, así como Morales, Correa, Ortega y muchos otros en nuestro continente. Son una plaga que viene creciendo, amparados en un orden democrático que van acomodando a su antojo para perpetuarse en el poder o garantizar la continuidad de sus intenciones políticas.
Qué tan cierto es entonces que hemos dado un paso importante en este proceso de consolidación de la democracia? Tan falso como que Latinoamérica tendrá que esperar muchos años, reinventarse, contradecirse y buscar superar tantos problemas como población tienen sus países para poder llegar a un estado ideal, que tal vez ni siquiera sea el de la democracia.
El Diario del Otún se complace en ofrecerles a sus lectores la oportunidad de compartir experiencias e intercambiar observaciones sobre lo que publicamos diariamente en nuestra edición digital.
Los invitamos a participar en nuestros debates de manera abierta y franca, pero sin hacer juicios hirientes o fuera de orden. Nos reservamos el derecho a eliminar las opiniones que no cumplan estas normas. Algunos de las comentarios que usted hace pueden ser reproducidos en el diario impreso o en otras páginas de nuestro sitio.
Muchas gracias por compartir sus puntos de vista.
Para hacer comentarios debe registrarse en eldiario.com.co la primera vez. Lo que escriba estará debidamente identificado con su nombre de usuario.
|
UVR:
$187,4609
Dolar (C):
$1.887,86
Dolar (V):
$1.888,25
Café
US$2,0436
DTF
5,98%
TCC
4,36%
DOLAR CANADA
$1.847,23
EURO
$2.580,20
|
